Chiquita Brands Internacional: construyendo alianzas para la conservación de la biodiversidad

Chiquita Brands Internacional: construyendo alianzas para la conservación de la biodiversidad

Para nadie es un secreto que Chiquita Brands Internacional es una empresa líder a nivel mundial en la producción y comercialización de fruta fresca, principalmente banano, con los más altos estándares de calidad. Sin embargo, también ha sido una empresa exitosa en establecer alianzas con otras organizaciones y comunidades locales para la conservación de la biodiversidad en los sitios donde opera.

Desde 1992, la compañía inició un proceso de reinvención en sus operaciones en Costa Rica con el fin de obtener certificaciones de tiempo ambiental y social, como es el caso de la certificación de Rainforest Alliance y la de Social Accountability International y, con ello, su labor ambiental y social ha llegado aún más allá al involucrar a otros socios de peso.

Como su principal actividad es la agricultura en los trópicos y la compañía representa un importante empleador y usuario de la tierra, sabe y reconoce que tiene responsabilidades en las comunidades donde trabaja y con el medio ambiente. Por eso ha desarrollado un modelo de trabajo en temas ambientales y sociales de «abajo hacia arriba», que ha posibilitado el establecimiento de alianzas con organizaciones afines y clientes comerciales en esfuerzos comunes de conservación  de la biodiversidad.

El Nogal: un esfuerzo de conservación compartido

Una de estas iniciativas es la Reserva Natural y Comunitaria El Nogal, ubicada en Sarapiquí, Costa Rica, la cual nació en 2003 como una alianza entre el detallista suizo Migros, Rainforest Alliance y Chiquita, a la que se incorporó la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) del 2005 al 2009 y el minorista británico IPL, a partir del 2011.foto-tucan

El objetivo de este esfuerzo es proteger la excepcional biodiversidad de esta zona costarricense, la cual sufre también de grandes amenazas.

El principio que guía esta alianza es que las empresas también deben contribuir con soluciones a la rápida pérdida de la biodiversidad y que el éxito depende también del apoyo y la participación de la comunidad local, de organizaciones nacionales e internacionales y  de instituciones de gobierno y científicas.

La reserva Nogal alberga un importante bosque tropical húmedo de 102 hectáreas, inmerso en un mosaico de áreas urbanas, fragmentos de bosques y amplias áreas agrícolas, el cual bordea el río Sucio. El sitio fue reconocido oficialmente como refugio privado de vida silvestre en 2006 por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y brinda refugio para especies residentes y migratorias de flora y fauna.

El refugio El Nogal funge como una zona núcleo a partir de la cual se trabaja en la creación de un corredor biológico de 600 hectáreas para conectar esta área hacia el sur con la Estación Biológica La Selva, de la Organización para Estudios Tropicales, la que a su vez colinda con el Parque Nacional Braulio Carrillo. Ambas representan las áreas silvestres protegidas más importantes de esta zona del país para la conservación de la diversidad biológica.

Este corredor es adyacente también al Corredor Biológico San Juan-La Selva, el cual se extiende desde el norte de Costa Rica hasta el sur de Nicaragua, incluyendo áreas silvestres protegidas como El Refugio de Uso Mixto Maquenque y la Reserva Biológica Indio-Maíz. Toda esta zona es crucial para la protección de especies en peligro de extinción como lapa verde (Ara ambigua), el árbol de almendro (Dipteryx panamensis), la danta (Tapirus bairdii) y el jaguar (Panthera onca).

Este corredor también forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano, uno de los programas de conservación bioregional más grandes en el mundo, el cual busca consolidar corredores biológicos entre el norte y el sur de América preservando rutas de migración y genéticas a lo largo del Istmo centroamericano.

Como resultado de este esfuerzo de conservación con socios y la comunidad local, se han reforestado 49 hectáreas con más de 48.000 árboles de 63 especies nativas, que han enriquecido el corredor de protección. También se han instalado 5 puentes para el paso de fauna sobre caminos transitados, los cuales son utilizados por al menos 8 especies de mamíferos que ya no deben descender al suelo para movilizarse.

Muchas de las áreas de reforestación están en los bancos de las quebradas que pasan en los alrededores de las fincas, por lo que se trabaja con pequeños finqueros para consolidar un corredor de reforestación con especies nativas. A ellos se les da asistencia técnica y la entrega de árboles frutales. De esta forma, se busca la generación de ingresos de forma amigable con la biodiversidad.

IMG_0137También se ha trabajado con productores independientes de piña y banano, que tienen con frecuencia importantes parches de bosques en sus propiedades y la labor de educación ambiental  ha alcanzado, 30.000 participantes de unas 10 comunidades locales en los diez años del proyecto, incluyendo a niños y adolescentes de 27 escuelas y 7 colegios.

Los dos Centros de Reciclaje de Chiquita han recopilado, por su parte, más de 70 mil kilos de desechos en fincas, como plásticos, papel y cartón. Además, se colabora en campañas de reciclaje con productos electrónicos y en iniciativas como la Bandera Azul Ecológica, ferias científicas y días de celebración ambiental. En estas actividades se hace conciencia sobre temas como conservación de recursos hídricos y manejo de desechos.

San San Pond Sak: un modelo de alianza público-privada

Otra iniciativa impulsada por Chiquita como un modelo de trabajo entre los sectores público y privado es la Alianza Público-Privada Sixaola Changuinola (APP), la cual contribuye a la conservación de la biodiversidad y busca el desarrollo socioeconómico de las comunidades localizadas en la zona limítrofe entre Costa Rica y Panamá.

El proyecto fue creado en el 2008 entre emprendedores de la detallista alemana REWE, Chiquita y la Corporación Bananera Nacional (CORBANA), junto con la Agencia Alemana de Cooperación para el Desarrollo (GIZ).

En Panamá, el trabajo de Chiquita se centra en la conservación de la biodiversidad y la educación ambiental en el humedal San San Pond Sak y las comunidades circundantes, no lejos de las fincas de Chiquita y de productores locales. En esta región, la mayoría de los empleados de Chiquita pertenecen a la comunidad indígena Ngobe Bouglé.

San San Pond Sak es un humedal de Importancia Internacional y forma parte de la Reserva de Biosfera La Amistad. Está ubicado cerca de la costa Caribe, a 5 kilómetros del pueblo de Changuinola, en Panamá. Es un área protegida de 160 mil hectáreas que incluye ríos, estuarios, lagunas, manglares y playas, donde desovan tres especies de tortugas marinas.

El proyecto ha reforestado antiguos pastizales ganaderos, realizado inventarios de flora y fauna y  han establecido una incubadora de tortugas marinas. En esta última iniciativa han participado 110 voluntarios de Bocas Fruit Co (Chiquita Panamá) y la cooperativa COOBANA RL., posibilitándose la liberación de más de 3000 tortugas.

También han contribuido otras organizaciones como el Programa USAID Marea, Outward Bound Costa Rica y DeliXL.

El reto próximo es restaurar el bosque de una finca privada con 300 metros de frente hacia el río, la cual es actualmente utilizada para ganadería y que será parte del corredor biológico San San.

 

 

Chiquita

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Datos de interés

Sector: Agricultura

Empleados: 21,000

Volumen de ventas: >3 billones USD

Regiones: Centro- y Sudamérica

Dirección: Chiquita Brands International, Inc.
550 S Caldwell St., Charlotte, NC 28202 USA

Teléfono: +980-636-5000

Página Web: www.chiquita.com

Facebook: Chiquita

Certificación: SA8000
Rainforest Alliance
GlobalGAP
Orgánico (USDA)

Informe Anual: 2016-2017

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