Refugio de Vida Silvestre El Nogal

Estudio de Caso 

Refugio de Vida Silvestre El Nogal

Modelo de alianzas por la biodiversidad

El paisaje agrícola de las fincas bananeras propias de Chiquita Brands en Costa Rica y los productores asociados es diferente en la zona de Puerto Viejo de Sarapiquí, en la provincia de Heredia, Zona Norte. En medio de las bananeras, sobresale un área silvestre protegida de 102 hectáreas de bosque tropical húmedo, declarada en 2006 como Refugio de Vida Silvestre Privado por el Ministerio del Ambiente y Energía. Esta área sirve como zona de amortiguamiento a las crecidas del río Sarapiquí y contribuye a la protección de la diversidad biológica de la zona que, solo en el refugio, los inventarios biológicos realizados han estimado en 721 especies de plantas y 524 de animales.

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Ubicación de Refugio de Vida Silvestre El Nogal.

El área protegida, denominada Refugio de Vida Silvestre El Nogal, es el resultado de una alianza surgida en 2003 entre Chiquita y el detallista suizo Migros, enmarcada en la iniciativa “Naturaleza y Comunidad”, a la cual se incorporó también Rainforest Alliance y del 2005 al 2009 la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), así como el minorista británico IPL a partir del 2011.

Dicha iniciativa ha contado, asimismo, con el apoyo de otras organizaciones locales y nacionales, que han contribuido con sus actividades de conservación, sensibilización y educación ambiental, investigación biológica y apoyo a emprendimientos locales. Para la iniciativa, fue establecido un fondo inicial de 2 millones de dólares, con un compromiso a largo plazo.

“El principio que guía esta alianza es que las empresas también deben contribuir con soluciones a la rápida pérdida de la biodiversidad y que el éxito depende también del apoyo y la participación de la comunidad local, científicos y organizaciones nacionales e internacionales”.

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Vista interna del corredor biológico.

El refugio El Nogal funge como una zona núcleo a partir de la cual se trabaja en la creación de un corredor biológico para conectar esta área hacia el sur con la Estación Biológica La Selva, de la Organización para Estudios Tropicales, la que a su vez colinda con el Parque Nacional Braulio Carrillo. Ambas representan las áreas silvestres protegidas más importantes de esta zona del país para la conservación de la diversidad biológica.

Sin embargo, pese a la existencia de áreas silvestres protegidas en la zona, la actividad agrícola y ganadera ha provocado la fragmentación de bosques, formando islas rodeadas de cultivos y potreros, que impiden el desplazamiento y la sobrevivencia de diferentes especies.

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Vista aérea del corredor.

Es así como el objetivo del corredor biológico de 600 hectáreas es posibilitar la movilización y migración de especies, así como el intercambio genético. Para crear el corredor, el proyecto ha establecido un fuerte lazo con las comunidades locales, incluyendo propietarios de tierras deforestadas que colindan con bosques, con el fin de sembrar árboles en sus propiedades a cambio de asesoría para mejorar e implementar prácticas sostenibles de cultivo y ganadería. Estas prácticas mejoran la productividad y a la vez protegen el medio ambiente. También se han establecido alianzas con al menos 70 organizaciones locales y nacionales, incluyendo voluntarios, que han aportado con recursos, conocimiento, trabajo y otras contribuciones en especie.

Esto ha permitido la reforestación de 49 hectáreas de bosques ribereños en las márgenes de los ríos Sarapiquí y Sucio y quebradas La Ceiba, del Tigre y de la Conquista, la conexión de 600 hectáreas y la siembra de 48676 árboles nativos de 63 especies, con una sobrevivencia de hasta el 70%. Se cuenta con un vivero con especies de árboles nativos.

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Diversas especies de fauna utilizan los cinco puentes colocados.

También se han colocado 5 puentes de cuerda plástica y PVC de 50 metros para el paso de la fauna en sitios estratégicos y que son utilizados por animales como monos, perezosos, osos hormigueros e, incluso, felinos. Todo esto, según los monitoreos biológicos realizados, está aumentando el uso de las áreas de bosque por parte de las diferentes especies presentes en la zona.

Esta iniciativa de Corredor Biológico El Nogal-La Selva es adyacente al Corredor San Juan-La Selva, el cual se extiende desde el norte de Costa Rica hasta el sur de Nicaragua e incluye otras áreas silvestres protegidas como el Refugio de Uso Mixto Maquenque y la Reserva Biológica Indio-Maíz. Este corredor más amplio, de 100.00 hectáreas, es crucial para la protección de especies en peligro de extinción como la lapa verde (Ara ambigua), el árbol de almendro (Dipteryx panamensis), la danta (Tapirus bairdii) y el jaguar (Panthera onca). Esta última franja boscosa forma parte, a su vez, del Corredor Biológico Mesoamericano, que busca conectar áreas de bosque entre México y Panamá.

 

Trabajo con y para la comunidad

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Ubicación de escuelas y colegios con los que trabaja el proyecto.

Otro componente de las actividades de conservación de la biodiversidad es la educación ambiental de las comunidades locales. El proyecto lleva a cabo talleres interactivos en los que participan más de 1500 niños y adolescentes de 27 escuelas y 7 colegios cada año, a los que se les enseña a conservar directamente en sus comunidades y también se les evalúa la adquisición de conocimiento.

Asimismo, se realizan actividades con adultos para un total de 30.000 participantes de unas 10 comunidades locales en actividades de educación ambiental en los 10 años del proyecto.

Para Arturo Miranda, miembro de la Asociación de Desarrollo de El Nogal-Guayacán, la reserva le ha venido a dar fortaleza a la zona, ya que hay muchos animales que no se ven en otras partes. “Los niños tienen otra mentalidad porque cuidan de las plantas y los animales”, señala. Lidia Vargas, de la misma comunidad y con 20 años de residir en la zona comenta por su parte: “antes no se notaba tanto animal ni se valoraba, ahora puedo ver los congos cerca de la casa”.

La Escuela El Nogal es uno de los centros educativos en los que se llevan a cabo actividades de educación ambiental con los estudiantes. La escuela cuenta con 25 años y tiene una población de 40 niños y tres educadores.  De acuerdo con su director, Juan de Dios Montiel, gracias a que los niños se han motivado en proteger la naturaleza, la escuela ha ganado durante tres años consecutivos la Bandera Azul para centros educativos con tres de las cinco estrellas posibles.

Todos los años realizan también campañas de reciclaje con el apoyo del refugio y los estudiantes aprenden sobre ahorro de agua y energía.

La compañía ha puesto a disposición dos centros de acopio para el reciclaje de papel, cartón, plástico, vidrio y aluminio, que recogen los desechos generados en las fincas y también en 10 comunidades aledañas. Los ingresos generados por el reciclaje de estos materiales (unos 60 mil kilos anuales) se destinan a donaciones de equipo y otras necesidades para las escuelas locales. En 2014, fueron recaudados $5000, que fueron distribuidos como materiales y equipo en 23 escuelas.

Para Ana Zúñiga, vecina del Barrio Los Ángeles, el tratamiento de residuos ha mejorado mucho en la zona y actualmente 44 viviendas están reciclando.

Esta labor de sensibilización no solo hace más efectivas las labores de conservación y el rol que cumple el refugio, sino que también forma a una base estable y ambientalmente educada de actuales y futuros colaboradores de la empresa.

La iniciativa “Naturaleza y Comunidad” también ha desarrollado alianzas para temas de emprendedurismo, como el fondo semilla de $25000 aportado por la Fundación Mujer,  que apoyó la creación de 6 microempresas en diferentes actividades productivas, las cuales beneficiaron a más de 50 mujeres de las comunidades locales.

Relación del trabajo de conservación de la biodiversidad con el negocio

Chiquita plantea desde su filosofía y cultura de empresa, el mejoramiento de las vidas, el amor por el planeta y el liderazgo en la industria como una acción integral. Desde el 2000, todas las fincas de banano de Chiquita en Costa Rica cuentan con la certificación de Rainforest Alliance y desde el 2004, la totalidad posee también la certificación SA8000 de la Social Accountability International.

Los esfuerzos de conservación y sensibilización que la compañía ha realizado en alianza con organizaciones internacionales,  nacionales y locales va en la línea de esta filosofía, yendo más allá de las medidas de tipo ambiental y social tomadas al interno de las operaciones de la empresa.

Fue, precisamente, la certificación con Rainforest Alliance, que exige el establecimiento de corredores biológicos y la protección de bosques, la que empujó a Chiquita en Costa Rica a ir más allá y desarrollar la iniciativa, en la que ha involucrado también a sus proveedores independientes y locales.

Lo anterior, como una contribución al trabajo con la comunidad y por la comunidad, que le brinda una buena relación e imagen con sus vecinos, muchos de los cuales representan sus colaboradores presentes y futuros, además de su relación e imagen con numerosas organizaciones no gubernamentales, gubernamentales, académicas y de la sociedad civil. Esto genera una base estable y educada de la fuerza de trabajo local, alineada con los principios de la compañía y hace también que las familias locales tengan incentivos y motivación para permanecer en la zona.

Asimismo, la restauración de tierras para conectar las áreas boscosas contribuye a proteger a las áreas productivas de eventos extremos, como las inundaciones del río Sarapiquí, amortiguando sus efectos, y se generan servicios ambientales como la captura de carbono y la protección de fuentes de agua, incluyendo las riberas de los ríos. También, la fauna silvestre cuenta con hábitats propios para refugio, alimento y movilización, disminuyendo los daños a las áreas de cultivo.

Estas acciones de conservación también brindan un valor agregado al producto en sí de cara a un consumidor cada vez más exigente e informado en temas de cambio climático, derechos humanos y biodiversidad, entre otros. La alianza con Migros, la cadena más grande de supermercados de Suiza, refleja la tendencia hacia el desarrollo de políticas ambientales también en los negocios, que incorporan el tema de biodiversidad y de responsabilidad global. Y esta primera alianza con Migros mostró la posibilidad y el valor de establecer alianzas con otras organizaciones interesadas y los mismos clientes de Chiquita, lo que ha llevado incluso a replicar este modelo en Panamá.

A partir de esta experiencia, se estableció la Alianza Público-Privada Sixaola Changuinola (APP), la cual contribuye a la conservación de la biodiversidad y busca el desarrollo socioeconómico de las comunidades localizadas en la zona limítrofe entre Costa Rica y Panamá. El proyecto fue creado en el 2008 entre emprendedores de la detallista alemana REWE, Chiquita y la Corporación Bananera Nacional (CORBANA), junto con la Agencia Alemana de Cooperación para el Desarrollo (GIZ).

Aporte a las metas de Biodiversidad de Aichi

El Refugio de Vida Silvestre El Nogal y el corredor biológico que lo conecta con otras áreas nacionales e internacionales, así como la labor de sensibilización que se lleva a cabo con las comunidades locales en el marco del proyecto “Naturaleza y Comunidad”, contribuyen grandemente con muchas de las metas de Aichi para la Conservación de la Diversidad Biológica. Estas metas fueron adoptadas en 2010 por los países miembros del Convenio sobre la Diversidad Biológica de Naciones Unidas (CDB).

La meta 1 establece que para el 2020, a más tardar, las personas tendrán  conciencia del valor de la diversidad biológica y de los pasos que pueden seguir para su conservación y utilización sostenible. La iniciativa desarrolla una gran labor de educación ambiental asociada a las prácticas de conservación.

Además, se aporta a la meta 5 que señala, por su parte, que para el 2020 se habrá reducido por lo menos a la mitad  y, donde resulte factible, hasta un valor cercano a cero, el ritmo de pérdida de todos los hábitats naturales, incluidos los bosques, y se habrá disminuido de manera significativa la degradación y fragmentación. Esto está asociado también con la meta 12, en cuanto a evitar para el 2020 la extinción de especies identificadas en peligro y mejorar su estado de conservación.

IMG_0502Asimismo, existe una incidencia directa con la meta 11 que establece que para el 2020, al menos el 17 por ciento de las zonas terrestres y de aguas continentales, especialmente  aquellas de particular importancia para la diversidad biológica y los servicios de los ecosistemas, se conservan por medio de sistemas de áreas protegidas administrados de manera eficaz y equitativa, ecológicamente representativos y bien conectados, los cuales están integrados en paisajes terrestres y marinos más amplios.

También se apoya la meta 7, que afirma que para el 2020 las zonas destinadas a agricultura se gestionarán de manera sostenible, garantizándose la conservación de la diversidad biológica.

Adicionalmente, se aporta a la meta 14, que sostiene que para el 2020 se han restaurado y salvaguardado los ecosistemas que proporcionan servicios esenciales,  incluidos aquellos relacionados con el agua y que contribuyen a la salud, los medios de vida y el bienestar de los grupos vulnerables.

Finalmente, se contribuye a la meta 15 en cuanto a incrementar la resiliencia para el 2020 de los  ecosistemas y la contribución de la diversidad  biológica a las reservas de carbono, mediante la conservación y la restauración (incluida aquella de por lo menos el 15 por ciento de las tierras degradadas), contribuyendo así a la mitigación del cambio climático, a la adaptación al mismo y a la lucha contra la desertificación.

Logros y desafíos:

Gracias a las alianzas con organizaciones locales, nacionales e internacionales de diverso tipo,  que han aportado en dinero y especie; también al desarrollo del equipo de trabajo y la adaptación del proyecto a las diferentes circunstancias, ha sido posible mantener la iniciativa durante una década y cumplir con las metas de conservación de la diversidad biológica y de sensibilización propuestas.

Esto ha posibilitado que una reserva, que en su origen albergaba pocos animales, se convierta en área núcleo que posibilite el paso de especies de gran importancia y altamente amenazadas, como es el caso de los felinos, por los corredores boscosos que la conectan con otras áreas silvestres protegidas y que ha sido posible establecer manteniendo también las áreas de cultivo, que son la base de la actividad productiva en la zona.

Uno de los principales desafíos de la iniciativa es contar con los recursos suficientes para mantener una iniciativa de largo plazo como esta y contar con aliados que contribuyan a los diferentes componentes. Sin embargo, esto se ha logrado en un plazo de 10 años, convirtiendo a este modelo en uno para replicar en otras áreas de cultivo en zonas tropicales con una alta biodiversidad.

Conclusión:

Las acciones de conservación y sensibilización que Chiquita y sus socios han realizado en el marco de la iniciativa “Naturaleza y Comunidad”, muestran que es posible para una empresa contribuir grandemente a la conservación de la biodiversidad con beneficios locales, nacionales e internacionales desde un punto de vista ambiental, social y económico y acrecentar ese impacto mediante alianzas con diferentes organizaciones que pueden aportar en conocimiento, recursos y contribuciones en especie.

Es así como el tamaño de un esfuerzo de este tipo está directamente relacionado con la cantidad y tipo de alianzas que se establezcan con organizaciones de filosofía y objetivos similares, incluyendo a las comunidades aledañas. Esto no solo posibilita logros mayores y a más largo plazo, sino que también fortalece el negocio de la compañía al beneficiarse de los servicios ambientales y el impacto social generado, lo cual se extiende también a los socios comerciales involucrados y permea en los clientes.

Los resultados también son más efectivos con el tipo de trabajo con y para la comunidad, que contribuye a involucrar más a los diferentes actores en las acciones de conservación, donde ellos mismos también perciben los beneficios y comprenden su responsabilidad, haciendo que el trabajo de conservación de la biodiversidad sea un esfuerzo común, integrado y a largo plazo.

Perfil de la empresa

Nombre: Chiquita Brands International

Año de Fundación: 1899

Actividad: Chiquita Brands International es una compañía líder global productora y comercializadora de frutas y ensaladas frescas con altos estándares nutricionales y de calidad. Su casa matriz se ubica en Charlotte, Carolina del Norte.

Operaciones internacionales: cuenta con operaciones de producción y comercialización de frutas frescas como banano, piña y manzana en 70 países. También distribuye y comercializa productos de valor agregado como ensaladas verdes empacadas.

Operaciones en Costa Rica: las operaciones de Chiquita en Costa Rica incluyen la  cadena de producción y suministro del banano y la piña a los diferentes mercados internacionales, tanto de fincas propias como de productores asociados en las regiones del Caribe sur y Zona Norte. La oficina regional para Latinoamérica se ubica en San José.

Número de colaboradores: 20,000 colaboradores trabajan para Chiquita Brands International y alrededor de 2000 en Costa Rica. 


Fuentes de información:

Brenes, Daniel, Refugio de Vida Silvestre El Nogal (2015). Comunicación personal.

Chiquita Brands, http://www.chiquita.com

Convenio sobre la Diversidad Biológica, Metas de Aichi, https://www.cbd.int/sp/targets/

González, José. “Informe sobre el Inventario de Vegetación para el Refugio Privado de Vida Silvestre Nogal”. 21 de octubre de 2013.

Jaksch, George. Director de Responsabilidad Social y Asuntos Públicos de Chiquita, Oficina en Bélgica. (2016) Comunicación personal.

Miranda, Arturo, vecino El Nogal-Guayacán (2015). Comunicación personal.

Montiel, Juan de Dios, Director Escuela El Nogal (2015). Comunicación personal.

Rodríguez, Michael. “Evaluación de Criterios para la Colocación de Puentes Ecológicos en Áreas Fragmentadas”. Agosto 2013.

Vargas, Lidia, vecina El Nogal-Guayacán (2015). Comunicación personal.

Zúñiga, Juan, vecino Barrio Los Ángeles (2015). Comunicación personal.

Visita de campo a Refugio de Vida Silvestre El Nogal y comunidades locales

Wendt, Amanda, Directora Refugio de Vida Silvestre El Nogal (2015). Comunicación personal.

 

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